Los Intelectuales Occidentales hablan de Muhammad

Alphonse de Lamartine escribe:
« Nunca un hombre, se ha propuesto voluntariamente o involuntariamente un objetivo más sublimo, siendo este objetivo sobrehumano: minar las supersticiones interpuestas entre la criatura y el creador, devolver Dios al hombre y el hombre a Dios, restaurar la idea racional y santa de la divinidad en el caos de los dioses materiales y desfigurados de la idolatría.

Jamás hombre se ha propuesto voluntariamente, o, involuntariamente una obra tan desmesurada a las fuerzas humanas, ya que no hubo, en la concepción y en la ejecución de un si grandioso propósito – y, no tubo otro instrumento que si mismo, y como ayudantes solo un puñado de bárbaros en un rincón del desierto.

Por fin, jamás hombre ha cumplido en poco tiempo una tan inmensa y tan duradera revolución en el mundo, ya que en menos de dos siglos, después de su predicación, el Islam reinaba sobre las tres Arabias, conquista a la unicidad de Dios, Persa, El Khorasan, la Transoxania , India occidental, Siria, Egipto, Etiopia, todo el continente conocido de África septentrional, numerosas islas del Mediterráneo, España y una parte del país Galo. Si la grandeza del propósito, los escasos medios, y la inmensidad del resultado son las tres medidas del genio del hombre, ¿quien se atrevería a comparar humanamente un gran hombre de la Historia moderna a Muhammad?

Los más famosos han movido nada más que armas, leyes, imperios: no han fundado (cuando consiguieron alguna cosa)- solo poderes materiales que se cayeron muchas veces antes que ellos mismos. Este hombre ha movido ejércitos, legislaciones, imperios, pueblos, dinastías, millares de hombres sobre un tercio del globo habitado: pero también ha movido altares, religiones, ideas, creencias, almas: ha fondado sobre un libro, del cual cada letra se ha vuelto una ley, una nacionalidad espiritual que engloba pueblos de todas las lenguas y de toda raza, y ha infundido como carácter indeleble de esta nacionalidad musulmana, el odio para los falsos dioses, y la pasión del DIOS UNO, e, INMATERIAL.

Este patriotismo, vengador de las profanación del cielo, fue la virtud de los hijos de Muhammad; la conquista del tercio de la tierra a su dogma, y fue su milagro, o más bien no fue el milagro de un hombre, fue el de la razón… La idea de la unicidad de Dios, proclamada en la lasitud de las teogonías fraudulentas, tenia en ella-misma una tal virtud, y que en haciendo explosión sobre sus labios, incendio todos los viejos templos de los ídolos e, ilumina de sus resplandores un tercio del mundo

¿Este hombre era un impostor? No lo pensamos después de haber bien estudiado su historia. La impostura es la hipocresía de la convicción. La hipocresía no tiene el poder de la convicción como la mentira nunca jamás tiene el poder de la verdad.

Si la fuerza de proyección es en mecánica la medida exacta de la fuerza de impulsión, la acción es lo mismo en historia, la medida de la fuerza de inspiración. Un pensamiento que lleva tan alto, tan lejos, y, duraderamente, es un pensamiento fuerte, para ser fuerte, tiene que haber sido muy sincero y profundamente convencido.

Pero su vida, su recogimiento, sus blasfemos heroicos contra las supersticiones de su país, su audaz para afrontar la furia de los idolatras, su constancia para aguantar quince años en la Mekka , su aceptación del papel de escándalo publico y de victima entre sus compatriotas, y por fin su huida, su predicación incesante, sus guerras desiguales, su confianza en el existo, su seguridad sobrehumana en el fracaso, su gran paciencia en la victoria , su ambición hecha todo idea, y nada de emperio, su oración sin fin, su conversación mística con Dios, su muerte y su triunfo después de la tumba, testimonian , más que de una «impostura”, de una convicción. Fue esta convicción que le dio el poder de restaurar un dogma… Este dogma era doble: unicidad de Dios y inmaterialidad de Dios; uno decía lo que Dios es, el otro decía lo que NO ES, el uno haciendo caer con su sable los dios mentirosos – ¡El otro inaugurando con la palabra una idea!

Filoso, orador, apóstol, legislador, conquistador de ideas, restaurador de dogmas racionales, de un culto sin imágenes, fundador de veinte emperios terrestres y de un emperio espiritual, ¡Ahí esta Muhammad! A todas las escalas en donde se mide la grandeza humana, ¿cual fue el más grande?”

A. de Lamartine: Historia de la Turquie , tome, pagina 276-80_ftn1

Constant Virgil Gheorghiu:

«Felicito a los musulmanes del hecho que su religión desde el principio se interesa por el conocimiento. Los primeros versículos del Corán ponen en relieve el valor de la pluma, la ciencia, la educación y el aprendizaje. No conocemos a ninguna otra doctrina que se ha interesado a tal punto a la ciencia y al Conocimiento. Este Profeta era iletrado, no había aprendido con ningún maestro.”

Constant Virgil Gheorghiu: “La vie de Mohammad” T2, p. 45_ftn4.


James. A. Michener:

«Al igual que la mayoría de los grandes Profetas que le precedieron, Muhammad fue atento a evitar el privilegio de transmitir la palabra divina, pero el ángel le ordena:

« ¡Lee !”. De lo que conocemos de su vida, sabemos que Muhammad no sabia ni leer ni escribir, pero empezó a dictar las palabras que le fueron inspiradas, y, que pronto iban a cambiar una gran parte del globo con este versículo:” No hay más que UN solo Dios”.

Muhammad fue siempre atento a que sus seguidores no le deifican. Cuando su amado hijo Ibrahim muere, hubo una elipse, que amplificaron la rumor, según la cual, Dios manifestaba su «pena”. Enseguida, Muhammad afirma que un eclipse es un fenómeno natural, y que era insensata de atribuirlo al nacimiento ,o, a la muerte de un ser humano.

Cuando Muhammad falleció, algunos querían deificarlo, pero uno de sus compañeros calma la ola de histerismo general con estas bellas palabras : Recordaos el mensaje que nos ha dejado : « Si algunos buscan deificar Muhammad, ha muerto. Pero si es a Dios, que adoran, Dios es vivo e Eterno”.
James A. Michener “Islam. The Misunderstood Religión”, in Revue; Readers`s Digest ( edición Americana) Mai 1955, p. 68-70)

John William Draper:
« 4 años después de la muerte de Justin, A.D.569, nace en Mekka, Arabia, el hombre, que, entre todos los hombres, va ejercer la más grande influencia sobre la raza humana”

 J. W. Draper, M.D.LLD“A History of the Intellectual Development of Europ”, Londres, 1875

Enciclopedia Británica:

Muhammad fue la personalidad que ha tenido el más grande triunfo entre todos los personajes religiosos.

Enciclopedia Británica, 11º edición

Georges Bernard Shaw, escribe:
«He estudiado el maravilloso hombre Muhammad, y, en mi opinión, merece el titulo de salvador de la humanidad

Georges Bernard Shaw “ The Genuine Islam”, Vol.1, nº 81936


Thomas Carlyle :

“Las mentiras elaboradas contra este hombre, solo deshonra a todos nosotros… Una gran alma silenciosa; era sincero y convencido, que la naturaleza misma había creado así de sincero. Mientras que los demás se complacen en el rumor de “oídas”, satisfechos de si mismos, este hombre no se deroga a las formulas que te hacen pensar. Era solo, con su propia conciencia, y la realidad de las cosas… Una sinceridad así, posee en realidad algo de divino. El discurso de un hombre así. es semejante a la voz que emana del corazón mismo de la naturaleza. Los hombres escuchan y deben escuchar este discurso mejor que cualquier otro… El resto es futilidad en comparación. »

Thomas Carlyle. Obra : ‘‘heros and Hero-Worship», p.71 _ftn12

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